A FALTA DE MESA, SILLAS VACÍAS. Por Jesús García López


Desde las últimas elecciones, los órganos de representación de los trabajadores han tenido especiales dificultades, para llevar a buen término negociaciones de obligado cumplimiento, como las relativas al IV Convenio colectivo. En la mayoría de los casos, ni las interminables reuniones ni el intercambio de propuestas, han llevado a acuerdos o pactos conforme a la normativa vigente.

En muchas ocasiones se ha impuesto decisiones, con la coletilla habitual de” no se accede a lo solicitado”. Tampoco hemos tenido la comprensión de la CIVEA, que sea por el marco en el que desarrolla sus actividades, toda la Comunidad andaluza; o por su composición; se manifiesta más bien como una comisión técnica de gerentes y asesores de los servicios de personal de las universidades.

Ni siquiera cuando ha intervenido, propiciando la intermediación de árbitros independientes se ha resuelto la situación, en este aspecto, relativa la modificación unilateral de la RPT, enmascarada de una supuesta obligación jurídica de carácter judicial.

Sin embargo, la actitud de los sindicatos y en concreto de FETE-UGT no ha sido confrontación, sino dialogante y siempre con la voluntad de negociar en las distintas fases de los procedimientos.

Esta cuestión llevó al Comité de Empresa del PAS-LABORAL a la aprobación del “PROTOCOLO EXTRAORDINARIO ACERCA DE LOS INCUMPLIMIENTOS DEL DEBER DE NEGOCIACIÓN Y ACUERDO PREVIO…”, que en este número de LA CAFETERA se recoge a continuación.

La amplia justificación legal se sustancia básicamente en el Convenio, pero ya numerosas sentencias han establecido la nulidad de los acuerdos, por haberse omitido la negociación en el ámbito de las decisiones que afectan a todos los empleados públicos.

La falta de acreditación de esa negociación es causa suficiente para ello y hay jurisprudencia a tal efecto 1997, 2007,2012.

En todos ellos, la negociación es el instrumento principal y los repertorios de materias sugieren el carácter estrictamente obligatorio de la negociación previa, se alcance o no resultado y requiera o no el acuerdo alcanzado el refrendo o regulación de un órgano de la administración. Si este omite este requisito formal, al ser esencial, no se forma correctamente la voluntad del órgano autor del acuerdo.

La experiencia nos ha revelado la habilidad para pervertir y desdibujar la esencia de la negociación, en todos los ámbitos donde se desarrollan nuestras tareas. Todo esto resulta tan “Kafkiano” que nos ha llevado a dar un paso más, que en todo caso es el anterior a todos. Hemos tenido que llegar proponer “unos criterios para la consideración de una reunión como negociadora”.

A este respecto es singular tener que recordar, cuando una convocatoria es válida a tal fin en relación a los plazos, la documentación que hay que aportar, las actas, los órdenes del día, así como, todo lo que tenga que ver con el desarrollo de la negociación.

Así que pongan la Mesa que nosotros y nosotras traeremos las sillas.

Creado por la Sección Sindical de FeSP - UGT de la Universidad de Granada    2012  FeSP-UGT UGR